PERFIL

Trabajaba como fisioterapeuta en consulta particular, atendiendo pacientes adultos y niños, con diferentes patologías de tipo ortopédico, neurológico, pulmonar. Después de 15 años de ejercicio profesional, sentía que ya había cumplido un ciclo de mi vida. Haciendo un curso en Bogotá, vi un aviso en una casa que decía “KUMON, club de matemáticas” (este era el nombre que Kumon utilizaba antes en Colombia); me llamó mucho la atención, me contaron qué era y me encantó su filosofía.

Al encontrarme con la propaganda de Kumon en el periódico de mayor circulación en Colombia, volvió a surgir en mi mente la inquietud de ese método para desarrollarlo en Ibagué. Entonces, fui a una presentación de la franquicia y me gustó mucho la idea de tener asesoría permanente. Además, en un área en la que yo sabía que tenía un gran potencial y la empatía con niños y jóvenes en la docencia.

ENTRENAMIENTO ANTES DE LA APERTURA

Durante el entrenamiento, las sesiones siempre fueron muy agradables, dinámicas, de mucha empatía con las otras compañeras y los funcionarios de Kumon. Al visitar algunas unidades y conocer las orientadoras que ya trabajaban con él método, me enamoré más de Kumon y fue una impresión absolutamente positiva, pues todas reflejaron una postura muy hermosa de los niños. Con estas visitas quedé más convencida y al aprender realmente con el material, me confirmaron la eficacia del método en cuanto al desarrollo del autodidactismo en los alumnos.

Las pautas de orientación dadas en la oficina de Kumon fueron indispensables para poder manejar de la mejor manera el material de Kumon y empezar a ver los avances en los niños.

SEGURIDAD PARA CONSOLIDAR LA CONFIANZA

Al abrir mi unidad, la mayor preocupación fue la de poder orientar y conducir de manera adecuada a los estudiantes. De poder cumplir con todas esas expectativas maravillosas que ofrece Kumon, sin tener la experiencia suficiente. De poder mantener esas ilusiones latentes durante un tiempo prudente, consolidando la confianza, para poder ir cumpliendo las metas que nos trazamos todos. Mi compañera, que ya llevaba unos años como orientadora en la ciudad, me ha apoyado mucho en la organización administrativa de la unidad y en el estudio del material. Ese apoyo me fue dando más seguridad y me permitió proyectarlo a los padres y estudiantes día a día.

COMUNICACIÓN PERMANENTE CON LOS PADRES

Creo que uno de los aspectos que me ha fortalecido en todo este proceso de consolidación de la Unidad ha sido la comunicación dinámica y permanente con los padres de familia y estudiantes. Escuchar muy bien sus necesidades, sus ilusiones, sus dudas y miedos respecto al desarrollo y mejoramiento de sus hijos; ponerme en los “zapatos” de cada padre de familia, y hacer que ellos sientan que nosotros estamos también identificados con sus necesidades.

EQUIPO MOTIVADO Y COMPROMETIDO

El equipo de auxiliares que está motivado, preparado y comprometido, ha sido otro aspecto clave, ya que la gran mayoría de ellas, llevan más de 5 o 6 años conmigo. Ellas tienen una comunicación permanente con los padres, transmitiéndoles cómo van sus hijos y qué aspectos debemos mejorar.
Actualmente, realizamos capacitaciones semanales para unificar conceptos en la orientación de los estudiantes y también nos reunimos en grupos de estudio para analizar el material.

LOS ESTUDIANTES SON LOS MAYORES MAESTROS

Poder aportar un granito de arena en la formación de las nuevas generaciones, desarrollando en ellos el carácter, el potencial tan maravilloso y tan necesario en nuestra sociedad, y de esta manera logremos ir superando tantas limitaciones en el aspecto educativo y cultural, aplicándose el hermoso pensamiento del profesor Toru Kumon: “El potencial de una sociedad – de un país – es, en última instancia la suma del potencial individual de sus ciudadanos”.

Tener la gran oportunidad de una estabilidad y crecimiento económico significativos, trabajando en un área maravillosa, aprendiendo cada día un poco más y lo más importante, creciendo en el aspecto humano, ya que los niños y estudiantes, en general, son los mayores maestros.