El papel de la Orientadora

Expandir el potencial de cada niño, es el principal papel del orientador del método Kumon. Por medio del estímulo, el incentivo y del apoyo en la conquista del conocimiento, el orientador permite que cada uno descubra su propio ritmo de aprendizaje, desarrollando el gusto por los estudios, su confianza y seguridad.



Permitir que el alumno logre hacer sólo, en lugar de enseñarle

Kumon es un método mediante el cual el niño soluciona los ejercicios por sí mismo, aplicando sus conocimientos en base a su ritmo y con material adecuado a su capacidad.

Puede suceder que el niño no entienda o no logre solucionar algún material.

En esas ocasiones, el orientador no le enseña de inmediato, pero verifica hasta qué punto el niño logró entender y hasta dónde fue desarrollada su habilidad académica. Después de eso, ofrece sugerencias, indica ejemplos o ejercicios similares, estimulando al niño a llegar a la respuesta por sí mismo.

El orientador no enseña todo, pero induce al niño a reflexionar sobre los diferentes ejercicios y a desarrollar su propia percepción de manera que, al final, sienta la satisfacción de haber llegado a la resolución por sus propios medios. El orientador desea, así, cultivar en el niño la perseverancia de enfrentar sus dificultades por sí mismo.

Expandir el potencial de cada uno

Para que el niño logre evolucionar solo, el orientador detecta lo que este puede hacer e intenta expandir su potencial. Este es el papel del orientador: conocer muy bien cada niño, su habilidad académica y sentimientos para ofrecer el material adecuado a su actual fase, de forma que pueda estudiar en el punto ideal.

El orientador o auxiliar nunca lo compararán con otro niño, pues en Kumon el aprendizaje es totalmente individualizado. Reconocen su desarrollo, lo elogian e incentivan. Conversan con los padres y cuidan juntos a los niños.

Gracias a la figura del orientador, es posible optimizar los resultados del método Kumon.

Creación del método KumonEl método Kumon se originó de la dedicación de un padre a la educación de su hijo. Aún después de medio siglo, esta ideología se propagó por las generaciones y viene desarrollando la capacidad de aprender de muchos niños.